lunes, octubre 02, 2006

¿Realmente estamos fuera del hormiguero?

¿O el hormiguero somos nosotros?

Es una curiosa pregunta de cuya respuesta creo estar más cerca, sobre todo ahora que he salido.

Como ha dicho Carlos, el y yo somos amigos desde la universidad. Podríamos contar historias del abuelo Cebolleta que lo demostrarían. Pero no es esta la oportunidad y, además, no viene al caso.

En los diez años que he estado dentro del hormiguero, apenas hemos mantenido más que una relación laboral. Creo que este distanciamiento era necesario, ya que no teníamos una realción laboral de igual a igual.

Ahora, salgo del hormiguero y me ecuentro con aquel amigo, el mismo que, ya en la univeridad, lideró un proyecto para una práctica de programación. Creo que no fue la más brillante de todas las prácticas, pero puedo decir que fue una de las más organizadas por un grupo de personas que trabajaban en conjunto allá en la biblioteca de Teleco.

Luego, empezamos a andar caminos distintos que nos han ido uniendo y separando durante estos veinte años de trabajo.

La primera vez que nos vimos después de la escuela, fue para comenzar la era de la comunicación en el hormiguero.

Hay muy pocos que sepan lo que es el Ibertext en el hormiguero, y muy pocos que recuerden que fue uno de los primeros éxitos. Y muy pocos saben quien lo realizó. Ya os podéis imaginar, casi la misma chusma que hizo aquella práctica en la escuela. También me acuerdo de la sensación que tenía en el cuerpo cuando Carlos me reclutaba para el mismo, en una discoteca de Aranjuez que ahora ya no existe.

Del esfuerzo de estos personajes nació algo que llevó al hormiguero a alcanzar un premio que nos entregó no me acuerdo quién a un compañero y a mí. ¡Me tendríais que haber visto con la gabardina de mi padre!

Luego yo me voy a París, me vuelvo a separar de toda esta gente durante tres años para entrar directamente a ser parte del hormiguero. Pasan diez años, llegamos a la cima del negocio del clasificado y el resto ya lo sabéis.

Y como dije al principio, me vuelvo a encontrar con Carlos, casi en la misma situación, en un bar ante unas cervezas, si no fuera porque hay un MiniCarlos alrededor empeñado en comerse una hamburguesa con ketchup ("sin nada, sin nada, pero ketchup si"). Y sigo teniendo ese hormigueo en la tripilla cuando me cuenta cosas ...

Y es cuando veo que el hormiguero no estaba donde yo creía. Hay personas que llevan el hormiguero a cuestas, que son el HORMIGUERO.

Lo que bulle en la cabeza de Carlos sólo él lo sabe. Lo que yo se es que es muy probable que si cuaja tengamos no ya un hormiguero, sino ¿una colmena?